Cómo olvidar aquella noche estrellada, en la que me entregaste tu amor tan puro. Cuando estábamos solos tú y yo. Y lo único que predominaba era el silencio de nuestros sentimientos convertidos en caricias, besos, suspiros. Donde nuestros gestos, miradas y palabras se fundían para explicar lo inexplicable. Para hacer de esa noche, una inolvidable. Que quedará en la mente y el corazón de ambos, por muchísimo tiempo. Donde bastaba una mirada para desnudar tu alma, esos sentimientos escondidos que alguna vez mostraste y que quizá hasta ese momento yo no había podido descubrir. Escucha mis latidos para que entiendas lo que no puedo explicar. Mira en mis ojos la puerta de entrada a lo más profundo de mi corazón. Ves ahora todo lo que me haces sentir. Gracias por enseñármelo todo. Sin ti hoy no sabría que dentro mío guardo algo tan mágico, pero a la vez, tan natural. Este sentimiento hermoso que me irradia tanta tranquilidad, tanta felicidad. Y siento la necesidad de descubrirme en ti. Eres como un espejo, un reflejo de lo que tú eres para mí. Un sentimiento, me atrevo a decir, quizá hasta correspondido. Y me encanta soñar entre tus brazos. Y despertar con tus ojos penetrantes puestos en mí. Y me encantaría saber qué es el Amor. Yo sé que tú mejor que nadie me lo puede mostrar.
(27-1-08)
lunes, 28 de enero de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario