Estoy escribiendo, sentada bajo la luz de la Luna. Es una noche larga, fría. Hoy es un día para olvidar; para ser fuerte y pensar sin sentir. Dentro mío me invade una extraña sensación; un frío incontrolable, interminable; como si congelado estuviese mi corazón. Siento frío en exceso. Mucho. Necesito extrañarte menos, pensarte menos. Pero estoy atada a tu amor. A tu desamor. Caigo en la cuenta de que nunca fui alguien en tu vida. Mientras que en la mía lo eras todo. Eras mi todo. Nunca en tu vida hubo lugar para mí. Nunca lo va a haber. Me alejo de ti porque no quiero seguirme lastimando. Ya entendí todo: en tu vida no fui más que un complemento innecesario. Mientras que tú eras condición única para estar bien. Quizá no alcanzó todo lo que te di. Quizá te amé demasiado, o quizá fue demasiado poco. Pero como yo nadie te amará.
(19-12-07)
domingo, 13 de enero de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario