Ayer, creí verte, de la mano de otra mujer. Susurrándole al oído mentiras, que tambien creí yo. Prometiéndole una vida llena de amor; absurdas promesas creíbles, que el tiempo borró y olvidó. Todas mentiras que no pude evitar creer; las haces sonar tan sinceras, tan veraces, pero terminan siendo tan poco audaces. Creerte fue mi error; confiar en ti, otro peor. Quiero olvidar el día en el que te conocí. No debería haber creído todas esas palabras, esas que de tus labios amanabas. Tan irrompibles, tan rígidas; no pensé que acabarían sin sentido, sin importancia. Como si el viento las hubiera volado; como si el mar, consigo se las hubiera llevado. Promesas, que el tiempo habrá borrado; o que directamente, cumplir no te ha interesado.
(8-12-07)
domingo, 13 de enero de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario