jueves, 6 de diciembre de 2007

. Camino Sin Rumbo . ★

En lo más profundo del mar
se refugian mil pensamientos,
y perturbadores recuerdos de
acontecimientos, que habré
vivido, no recuerdo.

Y es cuando por las noches,
escucho el sonido del viento;
calmo, seco, una tranquilidad
que inquietante, asusta.

Y el armonioso roce de las olas
en las rocas de la orilla;
donde mis recuerdos juegan
y de mi ser, se adueñan.

El suave brillo de la Luna
penetra incansable a través
de la fría ventana; su luz contrasta
eso que muchos dicen, me falta.

Miro el azulado cielo, y pienso
tanto y en tanto que no recuerdo.

Las copas de los árboles bailan
al compás de la dulce melodía,
que suena todas las noches,
en mi plena soledad de agonía.

Y en las frías noches, extraño
ese sentimiento cálido que no
permite que sienta miedo, que
me envuelve entre sus mantas.

Y es ahí donde el pánico se
adueña de mí, y no puedo hacer
nada para evitar de allí, salir.

Los latidos de mi corazón,
paulatinamente aceleran;
me pierdo, me hundo profundo
en un camino sin rumbo.

(25-10-07)

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